Los radiadores son un elemento que casi todos tenemos en nuestras casas. Pero no siempre quedan demasiado bien estéticamente. Por eso, cubrirlos es una de las opciones que cada vez se llevan más. Una de las mejores opciones a la hora de de esconder un radiador en un salón es disimularlo dentro de un mueble.
Se puede hacer un mueble del mismo color que las paredes de la habitación, para que quede oculto.

Si el radiador que tienes no tiene demasiado fondo y te hace falta espacio, una de las posibilidades que mejor resultado dan es disimularlo con una librería.
Se trataría de colocar una librería con la primera balda colocada encima del radiador (al que puedes poner un cubreradiador para que no se vea demasiado), y después dos o tres baldas en el mismo tono. Si la pintas en el mismo color de la habitación, pasará mucho más desapercibida.
Si te gusta esta idea, decídete por las estanterías y los cubreradiadores de lamas regulables y DM ignífugo, que es más resistente al calor. Un consejo: no utilices madera maciza, porque se agrieta más.
Foto de flickr
